lunes, 9 de enero de 2012

Luego repite: He-ro-ina.



Se dibujó como una gran explanada desértica, en medio de la puntiaguda aguja y mis venas a reventar repletas de sangre hambrienta, entre los capilares se sentían  un desvanecer...cuando ella esta mas y mas cerca.
Los  sueños que se difundían atravez de mi torronte, se transporta por segundos a lo imaginable. Mis pies hundidos entre su inmensidad y unas extrañas flores  tono rojizo, como la miel que viaja por mi cuerpo . En un desierto las cosas se simplifican bastante, pensar un momento en todos los relojes de arena destruidos para crearlos y ahora imaginar el transcurso tan parsimonioso y enfermizo del tiempo... Quemaba amapolas deliciosas envenenadas por mi ira que se convertían, lo confieso, en mas allá de el mejor orgasmo que había experimentado,y aun así , no llegaba a la  comparación.
Cazaba al Sol hasta encerrarlo en aquel espejo de volutas infinitas ,que parecía ser una obra barroca en miniatura, y luego lo dejaba volar mientras mi cuerpo flotaba en el aire. Era una experiencia que me despojaba de lo mundano y lo propio al mismo tiempo, el rayo del Sol siempre  penetraba mis pupilas y explotaba en aves que revoloteaban entre las diminutas pero perfectas llamas que surgían de las amapolas.


Cada vez tolero más las ausencias, el arañazo sólo es para recordar el efecto de la Heroína..  


Si sigues mirándome así pensaré que no tienes valor para decirlo, venga ¡ lléname la boca de ideas ! , grítalo, siente como esa aceleración de la sangre encuentra la calma, te lo voy a susurrar en los labios, luego repite: a-se-si-na.
No me defenderé, siempre sentí cierta debilidad ante tu intransigente forma de disparar placer y frustración seguidos de un pequeño aeroplano tan volátil ,como la servilleta que fue, con alguna palabra entre la magia y la extinción.



te lo voy a susurrar en los labios, luego repite: He-ro-ina.









No hay comentarios:

Publicar un comentario