viernes, 24 de febrero de 2012

Kill Journalists.

 A cierta edad, a los funerales ya no asisten los abuelos porque ya no están. Y a cierta edad, en los funerales los abuelos son tus padres. Y a cierta edad, el abuelo eres tú.
Sobrinos, sobrinas, grupitos de hombres sin cabello o con cabello ralo. Tendido, sonriendo. Anécdotas. Llegan los reporteros y escriben en libretas; se van sin saber que en ese ataúd están ellos también. Lo entenderán cuando sea tarde, pienso.





Tal vez me siento orgullosa al hablar con uno de ellos  porque sé perfectamente que ellos toman la decisión que yo habría tomado: mejor unos meses más con su misma vida, que un año asustado, esperando la muerte entre hospitales y dietas sin grasas ni carbohidratos. (para hacer todavía más dramático el acto de morirse.)

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